Centrarte en tu propósito y no en el dinero es lo que te dará el éxito

Centrarte en tu propósito y no en el dinero es lo que te dará el éxito

Existen dos tipos de emprendedores con metas y objetivos encaminados en ambas partes al éxito, pero con propósitos muy distantes, propósitos que pueden hacer una gran diferencia en el alcance de sus objetivos.

  • Emprendedores que comienzan sus proyectos desde el propósito de hacer dinero siendo su mayor enfoque el esfuerzo dedicado en juntar o reunir la mayor cantidad de ingresos, mismos que gastan desmesuradamente sin planeación previa.
  • Emprendedores que comienzan sus ideas cimentados desde un propósito emocional con la finalidad de un reconocimiento derivado del esfuerzo y la dedicación que entregaron a la realización de cambios tangibles para la sociedad.

Ambos casos son eventos neutros que tiene su principio de realidad en los patrones de conducta heredados, sin embargo, es importante concientizar sobre el valor autentico de un propósito.

Entendamos al propósito como un objetivo de vida que va fuertemente ligado a nuestras aspiraciones y deseos personales.

Es por ello que, desde viejos paradigmas, muchos emprendedores piensan y trabajan para el dinero, al que la sociedad ha entregado un valor sobre estimable. Creen que el verdadero propósito que los encaminará hacia la dicha y la felicidad se encuentra en la satisfacción económica, dando como resultado frustración y decepción pues la recompensa solo se disfruta si proviene de la remuneración de capital.  Desde esta postura muchos emprendimientos fracasan, es una ironía, pero piensan que “sin dinero para su emprendimiento les será imposible tener dinero” y sin dinero lo mejor es abandonar.

¿No crees que si el dinero ha sido el impedimento para lograr tus objetivos ya es tiempo de dejar de darle la importancia y el valor que le das?

La realidad es que el propósito de tu emprendimiento debe ser una búsqueda constante de satisfacción por transformar positivamente tu entorno, por formar parte de aquellos que percibieron la radical incongruencia de viejos patrones. Tu emprendimiento debe ser el motor del entusiasmo y la alegría por ver materializados tus idéales. 

Si logras cambiar tu pensamiento, si logras percatarte de la sensación tan infinitamente diferente que provoca el reconocer el impacto que tus ideales pueden entregar a la humanidad, será en ese mismo instante cuando el dinero pasará a un plano diferente y se convertirá en la consecuencia de tus acciones para emprender. Serás paciente, y te sentirás feliz porque comenzaras a percibir los avances de aquello que durante tanto tiempo has llamado el sueño mas importante a realizar en tu vida.

Entonces, que estas esperando para comprometerte con el propósito de tu emprendimiento, imaginado cada día el impacto social o ambiental que lograrás y el alcance positivo que obtendrás o con las muchas vidas que cambiaran gracias a un loco/a insensato/a que confió plenamente en sus ideales. Que sea ese el motor autentico que genera en ti la motivación para nunca rendirte, y es sostén para soportar lo difícil del camino y te aseguro que, por consecuencia, la estabilidad llegará tarde o temprano.

Éxito emprendedor.

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