La reingeniería de procesos implica el rediseño radical de los procesos de negocio para lograr mejoras dramáticas de la productividad, de los ciclos y de la calidad. Tiene como objetivo rediseñar la compañía desde abajo hacia arriba, eliminar todos los procesos, empezándolos desde cero y se puede hasta reconsiderar incluso la misión y la visión de la empresa.

Los cambios suceden rápidamente y a la vez, para evitar el apego a los sistemas del pasado.

Lo que trae la reingeniería de procesos es un estudio de los procesos en su conjunto, eliminando aquellos que no aportan valor añadido al cliente y evitan el crecimiento de la empresa. Luego rediseña completamente los demás.



Durante la reingeniería de procesos es importante:

  • Organizar por resultados, no por actividades.
  • Integrar la información del proceso de trabajo al trabajo que la produce.
  • Conectar las actividades paralelas en el flujo de trabajo en lugar de sólo integrar sus resultados.
  • Asignar el punto de decisión en el que se realiza el trabajo, y así construir control en el proceso.
  • Capturar información de una vez, y en su origen.